Los 5 factores en común de las empresas alimentarias que van a salir reforzadas en este “entorno de visibilidad limitada”

La emergencia sanitaria que estamos viviendo está transformando radicalmente la realidad económica y social que habíamos conocido hasta ahora. En esta situación de gran incertidumbre, la industria alimentaria, como tantos sectores, se enfrenta a grandes desafíos. El impacto ha sido muy diferente en los distintos eslabones de la cadena de valor pero para todos ellos es momento de reinventarse y seguir siendo un pilar básico y referente para la sociedad.

La redefinición de este escenario es una oportunidad para las empresas para innovar y transformar sus negocios adaptándolos a la nueva realidad. En BCC Innovation, Centro Tecnológico especializado en Gastronomía de Basque Culinary Center, dedicamos tiempo estos días a conversar con gerentes y equipos directivos sobre el diseño de nuevos modelos de negocio para sus empresas. Begoña Rodríguez, Directora del centro, nos comparte los 5 factores que caracterizan a las empresas del sector que van a saber reinventarse para salir más reforzadas que nunca:

 

1. Co-crear.  Trabajar en equipos multidisciplinares, con diferente expertise y perspectivas, en cómo posicionarse como organización en este nuevo contexto. Este es el momento perfecto para “repensar la organización” e imaginar juntos nuevas formas de hacer, ofreciendo nuevos productos y servicios, rediseñando la cadena de suministro, identificando nuevos mercados, acelerando el proceso de incorporación de tecnologías digitales en la empresa… Lo que viene no sabemos qué es, pero está en nuestra mano crear aquello que queramos. 

2. Agilidad, proactividad: probar nuevas iniciativas y lanzarlas al mercado aunque no sean una “versión perfecta”; es suficiente con tener un Mínimo Producto Viable e ir validando su acogida por parte los clientes.  Rapidez vs. robustez, para poder pivotar rápido respondiendo a las necesidades de un mercado que ha cambiado radicalmente.

3. Foco en las personas: retener y atraer nuevo talento es, si cabe, más importante que nunca para poder ser competitivos. Estamos ante un punto de inflexión sumamente interesante en el que se puede construir/ reforzar el proyecto empresarial con una mayor participación de las personas. Proteger su salud cobra, si cabe, una mayor dimensión estos días.

4. Innovación abierta y participativa con agentes a lo largo de la cadena de valor de la alimentación (incluso con otros sectores): cooperar con organizaciones distintas para impulsar iniciativas basadas en inteligencia colectiva que cambien los sistemas alimentarios desde la base. Una buena opción radica en la aplicación de nuevas metodologías “human-centered-design” como el Design Thinking o el Experience Design, entre otros, que se focalizan en las personas, en sus necesidades, emociones y motivaciones intrínsecas como individuos. La “apuesta por lo local” puede ser una oportunidad  a tener en cuenta.

5. Estrategias a futuro: mirar de forma prospectiva (no proyectiva) para diseñar visiones y estrategias ilusionantes como compañía, en un delicado equilibrio con acciones que permitan también asegurar el presente.